
Folletín de superhombres y organización criminal enmascarada, con genio inventor y artefacto científico
El Círculo Rojo narra el enfrentamiento entre Black, joven inventor y millonario, y la organización criminal que da nombre a la serie, dirigida por Merli y Miriam. Black cuenta con la ayuda de su amiga Sofía y presta apoyo al gobierno del país imaginario de Livorna; el Círculo Rojo, por su parte, dispone de vehículos submarinos, naves voladoras y un ejército de sicarios enmascarados, los Hombres de Negro, ataviados con monos herméticos conectados a un sistema de respiración propio. Según Porcel (2014), un personaje identificado como Mandona —cuyo papel exacto en la trama no se ha podido determinar a partir de la fuente disponible— empuja al Círculo a desencadenar una guerra abierta contra Livorna.
Black recurre como arma a la Blackerina, un explosivo de su invención, y es descrito como capaz de volverse invisible. Frente a los Hombres de Negro, sus aliados desarrollan los Hombres Bólido, un cruce de robot y armadura mecánica propulsada por cohetes. La serie se cierra, según la misma fuente, sin dejar claro el destino final de los villanos que dan título a la obra —un final que Porcel atribuye directamente a la interrupción por la Guerra Civil, no a una resolución narrativa planeada.
La colección estaba en marcha cuando estalla la Guerra Civil en julio de 1936: Canellas Casals tuvo que darle un final precipitado antes de abandonar Barcelona, sede de Editorial Marco, y refugiarse en el San Sebastián franquista hasta el fin del conflicto —el mismo patrón de interrupción bélica que afecta a Los Vampiros del Aire, cuya continuación de posguerra no llega hasta 1940. Porcel data el cierre editorial de la serie precisamente en la coincidencia entre el final abrupto de la trama y el desplazamiento de Canellas de la Barcelona republicana a la zona franquista, lo que sitúa el fin de la publicación hacia 1936-37.
El Círculo Rojo maneja el repertorio habitual del género en esta etapa: organización criminal enmascarada, vehículos extraordinarios, aparatos supercientíficos y escenarios exóticos (Himalaya, India, fondo submarino), en una línea que Porcel vincula explícitamente al modelo de Julio Verne y a los seriales de “supervillano” de la época. Con el tiempo, según la misma fuente, el Círculo Rojo llega a dotar a sus Hombres de Negro de alas mecánicas —recurso que Porcel compara directamente con Los Vampiros del Aire— y de un castillo gótico como base de operaciones, lo que refuerza la lectura de El Círculo Rojo como pieza dentro de un mismo repertorio visual y narrativo compartido con otras series de Marco de la época.
El Círculo Rojo cierra, según esta lectura, el ciclo de folletines fantásticos prebélicos de Marco protagonizados por la pareja creativa Canellas Casals / Marc Farell, que en la misma etapa firma también Mack-Wan el Invencible y, presumiblemente, El Corsario X.